Zona 4. Asociación para el Desarrollo Rural Valencia Interior

Legado ancestral

Integrado por los municipios de las comarcas naturales de Rincón de Ademúz, los Serranos, Camp del Turia y Camp del Morvedre del interior de la provincia de Valencia, la zona 4 de la Comunidad Valencia se erige como un área con vocación medioambiental. A pesar de ello, toda la riqueza patrimonial de las comarcas está aglutinada en una red de museos para los amantes del patrimonio histórico y artístico.

Destaca en esta superficie el paso del río Turia. Su recorrido abre en Rincón de Ademúz un gran valle que forma parte de la gran fosa de Teruel. Este valle está flanqueado por la sierra de Javalambre (al este), entre los que se encuentra el Cerro Calderón (1.839 metros), que es el punto más alto de la Comunidad Valenciana. Desde el punto de vista patrimonial, Rincón de Ademúz cuenta con un buen número de edificios históricos entre los que destacan la Iglesia-fortaleza de Castielfabib, la ermita de Nuestra Señora de la Huerta de Ademuz, la iglesia arciprestal de San Pedro, San Pablo de Ademúz, la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles Vallanca.

Oferta natural
En toda esta zona destacan los parques naturales como el de La Puebla de San Miguel, bosques, parajes singulares (El Paraje Natural de Tudéjar), balnearios mineromedicinales, entre otros recursos naturles. Esta riqueza ambiental es la que ha permitido que el área, según explica el presidente de la zona rural, cuente con una importante red de establecimientos de casas rurales, hoteles con encanto, restaurantes y empresas agroalimentarias que destacan en vinos, aceites, dulces (turrones y repostería), jamones y carnes elaboradas, hierbas medicinales y aceites esenciales.

En la comarca del Camp del Turia se encuentran los pueblos de Casinos, Gatova y Olocau. Este último es el yacimiento más antiguo pertenece al Eneolítico: la cueva sepulcral de la Penya Roja en Olocau. Históricamente hay que destacar la Edeta ibera y la Edeta romana, antecesoras de la actual Llíria, que en sus épocas fueron unos de los principales focos de estas culturas en la Península.